viernes, octubre 31, 2008

La Esquina y la Muerte

Cuando las aristas de la vida comienzan a perder sus formas para no detener al viento tranquila y mansamente, la encrucijada de cualquier mirada humana se centra en lo que pudo haber hecho, en lo que dejará de hacer y en lo que hará.
En ésta esquina me siento y cavilo sobre todo lo que he vivido y la muerte se me hace más fraterna y con un sentido de infinitud que no conocía antes o, al menos, desconocía.
No he encontrado en mi vida un sentido más personal que éste, de un lado la mirada profunda y del otro lo que no miraré más.
Muchos años sintiéndome una vasija rota llena de barro, me han sumido en una quietud de la que me fue difícil salir.
No atisbo los tiempos, y el llamado fue hecho desde la infinitud.
Y sigo aquí, en la esquina de la vida, hasta que el presagio me cierre los ojos y vuelva a mi hogar.