Cuando dejamos de transitar el mundo de la adolescencia -en realidad, algunos lo hacen, otros se quedan- iniciamos un peregrinar signado por las responsabilidades que se nos adjuntan de acuerdo a nuestras profesiones u oficios.
Algunas de ellas tienen el mismo carácter que el correo no deseado (SPAM), no los queremos, pero allí están y en muchos casos, debemos hacernos cargo para tomar las acciones que corresponden.
Llegando a una edad madura y si hiciéramos un esfuerzo por ver en retrospectiva, veríamos que todos los hechos de nuestra vida conjuntamente con las decisiones que hemos tomado en consecuencia, son hechos repetibles.
Nos parece que son diferentes porque nuestra visión y perspectiva del mismo acto ha cambiado porque hemos ¿madurado?.
Ahora bien, si esta presunción es verdadera, ¿porque repetimos exactamente el mismo proceder que antaño?
Somos incapaces de retener nuestras acciones, porque todo es fatuo, momentáneo y mortal. La idea de trascendencia se ha perdido, hemos cambiado la mirada honda por el mirar sin retorno, vacío e inconcluso.
La inevitable repetición de quedarse siempre en un instante.
Este es un espacio para estar con ustedes. De la manera que me gusta hacerlo ...escribiendo.
martes, mayo 27, 2008
viernes, mayo 02, 2008
¿Qué sucede?
El miércoles 30 de abril de 2008 fallece en un accidente mi mejor amigo, en Posadas, Misiones (RA). Tenia 44 septiembres. No sé como recordarlo, no sé como olvidarlo...no sé nada.
Su nombre: Marcelo Roberto Molina, ingeniero en construcciones. Habíamos compartido tantas cosas de la adolescencia y de la juventud.
Una persona solitaria, se había quedado sin sus padres, y de su familia no quedaban varones. El era el último...y ahora ya no queda nada.
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No pude estar. Los amigos en común estaban todos. Perdí dos amigos en el término de 6 meses.
Perdí más que eso, me perdí a mi mismo en una nebulosa solitaria que nunca esperé que me envolviera.
Lo único que retengo son sus nombres en el tiempo, me seguirán indubitablemente...hasta el fin de mis días.
Su nombre: Marcelo Roberto Molina, ingeniero en construcciones. Habíamos compartido tantas cosas de la adolescencia y de la juventud.
Una persona solitaria, se había quedado sin sus padres, y de su familia no quedaban varones. El era el último...y ahora ya no queda nada.
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Marcelo Molina
QEPD
Falleció el 30/04/08
Ernesto Andrés Zapata Icart (a) y familia participan con profundo pesar la desaparición física de su gran amigo Marcelo y acompañan a su familia en tan doloroso momento.
Marcelo querido: tu ausencia no borrará tus recuerdos en mi infancia, los dolores y alegrías compartidos, el tereré y las charlas largueras. Sólo lloraré tu ausencia y hasta que Dios me llame para estar nuevamente contigo. Tu siempre Amigo "Negro".
------------------------------------------------------------------------------------------------------------No pude estar. Los amigos en común estaban todos. Perdí dos amigos en el término de 6 meses.
Perdí más que eso, me perdí a mi mismo en una nebulosa solitaria que nunca esperé que me envolviera.
Lo único que retengo son sus nombres en el tiempo, me seguirán indubitablemente...hasta el fin de mis días.
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