Es recurrente la forma en que me miras. Un suave deslizarse entre murmullos confundidos y unas pocas palabras que no alcanzan.
No tienes tiempo para acercarte, aunque creo que los espacios conquistados no son más que uno mismo desplegado allí.
La crítica de tu silencio, casi perpetuo hoy, me hace pensar en cuánto camino anduviste para llegar hasta aquí. Que no sea vana tu mirada niña luna, niña luna.
Este es un espacio para estar con ustedes. De la manera que me gusta hacerlo ...escribiendo.
miércoles, febrero 27, 2008
Y van ...
Hace mucho que no escribo, lamentablemente casi siempre lo hago cuando suceden cosas que no debieran suceder, o al menos, debieran suceder un poco más tarde.
El 22 de octubre del año pasado falleció otro amigo mío, Carlos Jabornisky. Sólo 43 años, un amigo de casi toda mi vida adolescente, compañero de rugby del Tacurú Country Club de la ciudad de Posadas, en Misiones, Argentina.
Nos conocimos en el club, no íbamos al mismo colegio, el iba al Colegio Roque Gonzalez de Santa Cruz y yo al Colegio Nacional N° 1 "Martín de Moussy".
Pero el rugby tiene la particularidad de crear amistades que perduran en el tiempo. Lo recuerdo como un gran jugador, era primer o segundo "inside", aunque a veces jugaba como "medio apertura". Era formidable cuando corría, no era muy veloz, pero levantaba tanto las piernas para correr, que era muy dificíl hacerle un "tackle". También tenía la particularidad de tener un muy buen manejo de cintura...espectacular.
Los fines de semana era frecuente encontrarnos en los boliches de moda -Power, Fechorías-, y divertirnos con el resto del equipo.
También eran obligadas las visitas anuales de fin de año en su casa. No sé cómo nos aguantaban sus padres.
Hacía muchos años que no lo veía.
El fin de año pasado volví a repetir la rutina de ir a su casa, después de larga ausencia. Esta vez para encontrarme con sus hermanos y sus padres. Vi a su esposa y sus hijas.
Me parecía que él iba a aparecer en cualquier momento, pero sólo estaba mi letánica presencia.
Te quiero mucho "Cabezón".
El 22 de octubre del año pasado falleció otro amigo mío, Carlos Jabornisky. Sólo 43 años, un amigo de casi toda mi vida adolescente, compañero de rugby del Tacurú Country Club de la ciudad de Posadas, en Misiones, Argentina.
Nos conocimos en el club, no íbamos al mismo colegio, el iba al Colegio Roque Gonzalez de Santa Cruz y yo al Colegio Nacional N° 1 "Martín de Moussy".
Pero el rugby tiene la particularidad de crear amistades que perduran en el tiempo. Lo recuerdo como un gran jugador, era primer o segundo "inside", aunque a veces jugaba como "medio apertura". Era formidable cuando corría, no era muy veloz, pero levantaba tanto las piernas para correr, que era muy dificíl hacerle un "tackle". También tenía la particularidad de tener un muy buen manejo de cintura...espectacular.
Los fines de semana era frecuente encontrarnos en los boliches de moda -Power, Fechorías-, y divertirnos con el resto del equipo.
También eran obligadas las visitas anuales de fin de año en su casa. No sé cómo nos aguantaban sus padres.
Hacía muchos años que no lo veía.
El fin de año pasado volví a repetir la rutina de ir a su casa, después de larga ausencia. Esta vez para encontrarme con sus hermanos y sus padres. Vi a su esposa y sus hijas.
Me parecía que él iba a aparecer en cualquier momento, pero sólo estaba mi letánica presencia.
Te quiero mucho "Cabezón".
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